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Quince años de impunidad y búsqueda: El caso de la desaparición forzada de Francisco Pascual López

hace 23 horas
3 min de lectura

“Él siempre venía a verme y me traía lo que cosechaba: maíz y frijoles", recuerda entre lágrimas su madre, doña Jovina López. Transcurridos 15 años de la desaparición de su hijo, el dolor y la incertidumbre continúan intactos en su hogar.


El 15 de mayo de 2011, Francisco Pascual salió a pastorear ganado en el asentamiento campesino de Rigores, cerca de la finca Paso Aguán, propiedad de la Corporación Dinant (de la familia Facussé BARJUM). Entre las tres y cuatro de la tarde, fue atacado con armas de fuego por guardias de seguridad de la empresa. Según el testimonio de un niño que presenció el ataque, Francisco cayó herido tras recibir varios disparos sin motivo alguno. Desde ese momento no se volvió a saber de él.


Dorotea Pascual López, hermana mayor de Francisco relata que al enterarse, la familia salió desesperada a buscarlo bajo la oscuridad, siguiendo la ruta señalada por el pequeño testigo. La búsqueda fue inútil.


A la mañana siguiente, acompañados por dos agentes de la Policía Nacional, llegaron al lugar donde presuntamente habían tirado el cuerpo. Sin embargo, la presencia de más guardias de seguridad armados en la finca Paso Aguán, hizo que la Policía no profundizara en la búsqueda porque no les dieron acceso. Los guardias advirtieron a los familiares que no se responsabilizarían si ingresaban por su propia cuenta.


A pesar de las denuncias informales interpuestas por la organización campesina a la que pertenecía Francisco ante la Policía Nacional, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos(CONADEH) y el Ministerio Público, el caso no ha mostrado ningún avance.


“En el Aguán manda el que tiene más dinero, el empresario, el que tiene más armas. Por eso no ha habido voluntad para buscar a mi hermano”, señala Dorotea Pascual.


Cuando la Justicia hondureña no responde


Al no encontrar justicia en este país, se ha buscado la justicia internacional, teniendo en cuenta que el caso de Francisco Pascual es un ejemplo de la violencia y la impunidad estructural que existen en el Aguán y en otros sectores de conflictividad agraria, debido a la falta de una distribución equitativa de la tierra en Honduras. Las respuestas de las autoridades estatales han sido nulas, y Francisco Pascual forma parte de un alto número de desapariciones forzadas sin resolver y que se encuentran en la impunidad.


Según la abogada Dunia Pérez Rodríguez del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ), el caso de Francisco junto a otras víctimas está en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como en el Comité Contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas como Acción Urgente, este Comité en reiteradas ocasiones ha realizado recomendaciones y solicitudes al Estado de Honduras en relación a la desaparición de Francisco. 


El Comité ha expresado que, “A más de quince años de la desaparición del Sr. Francisco Pascual López, el Comité sigue altamente preocupado porque su muerte y paradero no han sido esclarecidos, y porque las acciones descritas por el Estado parte no evidencian la existencia de una estrategia integral de búsqueda e investigación”.


Además, ha reiterado preocupación que la búsqueda se esté realizando bajo la presunción de que Francisco está muerto porque el Estado en sus informes se ha referido a la búsqueda del cadáver, lo cual va en contra del principio 1 de los Principios rectores para la búsqueda de las personas desaparecidas.


El hecho de que hasta la fecha se desconoce el paradero de Francisco Pascual López y que el Estado hondureño no ha informado de diligencias concretas y efectivas de investigación tendientes a localizarlo y determinar las responsabilidades intelectuales y materiales de su desaparición y presunta muerte.  

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